TRES CORONAS

EE.UU. venció a España y se quedó con el oro

Beijing (DPA).- Estados Unidos volvió hoy a la cima del baloncesto al derrotar a España por 118-107 en la final de los Juegos Olímpicos de Beijing.Después de ocho años de sequía, el “Dream Team” se subió hoy de nuevo a lo más alto del podio de un torneo internacional y sumó su decimotercer título olímpico en una fiesta anotadora que España disputó hasta el final.

Dwyane Wade, con 27 puntos, fue el máximo anotador del partido disputado en el Olympic Basketball Gymnasium de la capital china, abarrotado por una afición entregada que coreó por igual los puntos de uno y otro equipo.

El partido empezó con un triple de LeBron James, que se volvió al público con los brazos abiertos como diciendo: “aquí estamos”. Sin embargo, Paul Gasol respondió inmediatamente con una jugada de tres puntos que igualó el duelo.

Era un aviso. España no se lo iba a poner fácil al “Dream Team”, el equipo llamado a redimir a Estados Unidos de ocho años de travesía en el desierto.

Después de los fracasos en los últimos tres Mundiales y en los Juegos Olímpicos de Atenas, donde no pudo pasar del bronce, Estados Unidos tomó una determinación: basta de estrellas formando un equipo y creemos un equipo formado de estrellas.

El equipo dirigido por Mike Krzyzewski, un auténtico “All Star”, se comprometió a cumplir un ciclo de tres años juntos, dos Mundiales y unos Juegos Olímpicos. En Japón, el año pasado, el grupo no estaba maduro, pero en Beijing arrasó durante todo el torneo.

La propia España, actual campeona del mundo, cayó por 119-82 en la fase preliminar. Sin embargo, estaba dispuesta a dar pelea en el partido por el oro.

El técnico Aíto García Reneses puso al mando al joven Ricky Rubio, el jugador más joven con 17 años en ganar una medalla olímpica de baloncesto, para sustituir a un José Manuel Calderón que se perdió el partido de los partidos por lesión.

Juan Carlos Navarro, Carlos Jiménez, Felipe Reyes y Pau Gasol completaban un quinteto inicial que tenía en frente nada menos que a Jason Kidd, Kob Anthony y Dwight Howard.

Veinticuatro años después de Los Angeles 84, España volvía a una final olímpica por segunda vez y lo hacía ante el mismo país que en aquella ocasión. Muchas cosas habían cambiado, pero los estadounidenses seguían siendo los grandes favoritos.

Aquel equipo formado por jugadores FIBA -como Fernando Martín, Juan Antonio Corbalán o Juan Antonio San Epifanio “Epi”- ha dado paso a la “ÑBA”, una selección formada por hombres con roles importantes en la liga norteamericana y que ha jugado tres finales en los últimos tres años: Mundial, Europeo y Juegos Olímpicos.

En 1984, la selección española no pudo plantar cara a un equipo universitario en el que ya destacaban Michael Jordan, Pat Ewing o Chris Mullin, pero en 2008 el Océano Atlántico ya no es tan ancho.

España se aplicó en defensa y se mostró acertada en ataque, tanto es así que llegó a gozar de hasta cinco puntos de ventaja (22-17) en el primer cuarto, que sin embargo terminó con un triple de Wade que ponía a Estados Unidos siete arriba (38-31) y devolvía algo de lógica al choque.

El segundo cuarto empezó como el primero, con un triple, pero esta vez de Bryant. El jugador de Los Angeles Lakers no quería que se le escapara el oro y enchufó así a su equipo desde el primer segundo.

Los norteamericanos llegaron a tener hasta 13 puntos de ventaja y el partido en sus manos. Pero se relajaron, o España reaccionó. Rudy Fernández, que la próxima campaña jugará en los Portland Trail Blazers, quiso avisar a sus rivales de lo que se encontrarán y con sus triples volvió a meter a España en el partido, que se fue al descanso con 69-61 para los de Krzyzewski.

Y si Fernández les decía hola, Navarro, que volverá a España tras una temporada en la NBA, parecía decirles adiós con sus “bombas”, que llegaron a poner a España a cuatro puntos 75-71 mediado el tercer cuarto. Nunca Estados Unidos se había visto en tantos problemas.

El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge; su predecesor, el español Juan Antonio Samaranch; la infanta Cristina, hija de los reyes de España, e incluso el futbolista inglés David Beckham se frotaban los ojos incrédulos desde el palco de autoridades.

España apeló a la defensa en zona, pero entró en el último cuarto con nueve puntos de desventaja, nueve puntos que Estados Unidos vio esfumarse en un deslumbrante arranque español que puso el partido 91-89.

A diferencia de otras épocas, los norteamericanos no perdieron la calma al ver tan cerca al rival, aunque seguían con problemas para atacar la zona española.

Un triple de Jiménez puso a España a cuatro puntos cuando apenas quedaban unos minutos de partido, pero ahí aparecieron, sin embargo, los grandes nombres: Wade respondió con otra canasta de tres para devolver la diferencia a siete puntos y Bryant anotó en sus penetraciones justo cuando hacía falta.

El minuto final fue prácticamente para la basura. Frustrado, el banquillo español recibió dos técnicas que permitieron a Bryant y Chris Paul redondear el marcador. Todo eran sonrisas ya en el banco ganador, que celebró el título abrazado sobre el centro de la cancha. Estados Unidos volvía a ser un equipo.

 

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agosto 24, 2008 Posted by | deportes | , , , , , , | Deja un comentario