TRES CORONAS

Producto Peruano: Reinventando el balompié

PERÚ VS INGLATERRA

Mayo de 1959 no fue un mes más para los amantes del fútbol en el Perú. La selección nacional tenía la oportunidad de enfrentarse a un equipo de abolengo y talla mundial. Se logró una victoria de antología. Una victoria que, además de grato recuerdo, puede servir también para darse cuenta de que desde hace casi 50 años muchos vicios de los actores involucrados en el fútbol peruano subsisten y no han sido corregidos.

 VINIENDO COMPLICADOS

 Inglaterra cumplía una gira americana con su equipo mayor. Su primera visita fue a Río de Janeiro. Se enfrentó ante el Brasil de Garrincha, Didí y Pelé. Ante 130 000 espectadores en el Maracaná, perdieron por dos goles a cero. Su segunda parada sería Lima, y la tercera México D.F. Si Inglaterra se enfrentaba a los campeones mundiales vigentes, Perú se preparaba para este partido frente a rivales de menos pergaminos, sin duda.

 Primero, la blanquirroja se enfrentó al recién ascendido Unión América, al que venció por un gol a cero -Miguel Loayza anotó el gol triunfal-. Y a cinco días del encuentro trascendente, perdió ante Ciclista Lima por la mínima diferencia. Cayó jugando a nada, con el equipo desconcertado, y siendo golpeado con críticas de grueso calibre por parte de la prensa especializada. La hasta entonces indiscutida zaga del equipo peruano (Willy Flemming, Víctor Benítez y José Fernández) era cuestionada y su capacidad para encuentros de fuiste se ponía en duda.  La situación se agravaba pues el técnico húngaro Gyouri ‘Jorge’ Orth no podía contar con ‘Toto’ Terry y ‘Huaki’ Gómez Sánchez, este último por lesión.

 Los archivos periodísticos de la época delatan la megadifusión dada al encuentro. Fue, sin duda alguna, el evento social de aquel año 1959. Que no solamente mereció la atención de los medios nacionales, sino también de parte de los procedentes de Inglaterra. Incluso, un gran número de periodistas britiánicos había solicitado a las autoridades deportivas competentes alojamiento apropiado para ellos lejos de la delegación inglesa. Con ese marco, fue fácil batir récord de taquilla para el encuentro. Se recaudó más de un millón trescientos mil soles. Y se vendieron las más de cincuenta mil entradas que por entonces completaban el aforo del Nacional.

 MISIÓN IMPOSIBLE, PERO POSIBLE

 Para el partido, había curiosidad, emoción, pero también dudas. Había respeto por enfrentarse a la escuela inglesa del fútbol mundial, no era de todos los días enfrentarse a equipos tan lejanos como uno de Europa y menos de ese cartel. Había curiosidad por saber como jugaría el equipo peruano. Ver cuanto podían hacer. Y los jugadores no fallaron. De la mano de un inspirado Miguel Loayza, el equipo dio una real clase de fútbol frente a un rival a priori inmenso.

 La defensa, con José Fernández como su máximo valor, se portó a gran altura. Salvo en el gol, no tuvo mayores inconvenientes en maniatar el accionar de la delantera inglesa. Entre el ‘Conejo’ Benítez y De la Vega se dieron maña para darle equilibrio al mediocampo local, y tuvo en Oscar Montalvo, Juan Seminario y Loayza a tres endiablados delanteros que tuvieron a mal traer a todo el sector defensivo inglés.

 

Seminario  ante el arquero ingles hopkinson.

 Tres goles de Juan Seminario, dos de ellos en el primer tiempo y uno más en el segundo tiempo. Además de otro de Juan Joya, tras jugada descomunal de Loayza: ‘Miguelito’ se llevó a toda la defensa y dejó regado al arquero Hopkinson. El estadio Nacional fue un loquerío esa tarde limeña de otoño. Los aficionados, esos que no creen en explicaciones ni justificaciones, daban rienda suelta a su emoción.

 

 

Juan Joya autor de 2 tantos eludiendo a ingleses.

TAN BUENO COMO PARA NO CREERLO

Los jugadores eran felicitados por todos, incluso por los periodistas británicos. Ellos comentaban que esos jóvenes -Benítez, Joya, Seminario, Loayza- serían de lo mejor a nivel mundial en los próximos años. Fue un triunfo de punta a punta, que culminó en una exigencia del público para que el equipo diera la vuelta olímpica como si hubiera ganado un título, aun cuando se trataba de un mero partido amistoso.

 Pero como se sabe, lo peor que puede pasar para los peruanos, es que otro peruano sea testigo de su éxito. Tal fue la diferencia del juego sobre los ingleses que la prensa local ninguneó al equipo venido de la isla británica. “Este equipo inglés venía de caída (…)”, “(…) la grandeza quedó en la historia (…)”, “(…) viene de tumbo en tumbo (…)”, etcétera.

 La prensa extranjera también tocaba la crisis de la selección inglesa con un matiz parecido, pero con una gran diferencia. No dijo que venían de capa caída, sino que a raíz de esta derrota vendrían cambios drásticos en el equipo inglés de cara al futuro. Y eso pasó: mientras en el Perú se le daba cuerda y festejo al triunfo ante los ingleses, con grandes portadas a los jugadores y al entrenador antes discutidos, en Inglaterra se reformuló toda la estructura para la selección. Tres años luego, Inglaterra volvió a Lima y venció a Perú 0-4, en otro amistoso en el que nadie dio la vuelta olímpica. Y siete años luego, logró su único título mundial, con varios jugadores de los presentes esa tarde de 1959 en el Nacional y que a lo mejor no eran tan hábiles como los nuestros. ¿Historia repetida, no les suena?

DeChalaca.com

Fotos y recortes: diarios La Prensa y La Crónica; libro Goles con Historia (Teodoro Salazar Canaval)

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mayo 10, 2008 Posted by | deportes, futbol, historia | , , , , | 4 comentarios